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Gordon pegó grand slam y Verlander se retiró lesionado

Alex Gordon celebra luedo de su grand slam

Alex Gordon celebra luedo de su grand slam

- Getty Images

No pudo ser peor el partido matutino que disputaron los Tigres de Detroit ante los Reales de Kansas City después de perder por 8-3 en el décima entrada y además sufrir la baja por lesión del abridor estelar Justin Verlander.

El verdugo de los Reales con el bate fue el jardinero izquierdo Alex Gordon que pegó su primer grand slam de la temporada en la parte alta del décimo episodio y el equipo de Kansas City logró racimo de cinco anotaciones.

Antes del grand slam de Gordon (2), el receptor George Kottaras impulsó la carrera que rompió el empate a 3-3 después de recibir boleto gratis a la inicial del relevista Phil Coke (0-3), que cargó con la derrota, cuando estaban todas las almohadillas ocupadas.

El relevista Darin Downs salió al montículo para quitarle la pelota a Coke, pero no pudo evitar el bambinazo de Gordon que envió al bola por lo alto de la valla del jardín central.

El bateo latino de los Reales tuvo al campo corto venezolano Alcides Escobar de protagonista al irse de 5-2 con anotación y recibió base por bolas.

Mientras que su compatriota, el receptor Salvador Pérez, tuvo de 3-1 e impulsó carrera.

La victoria fue para el relevista Tim Collins (1-0) que lanzó el noveno episodio y sacó los tres "outs" sin permitir imparable ni anotación y abanicó a dos bateadores rivales.

Los abridores James Shields por los Reales y Verlander por los Tigres se fueron sin decisión después de lanzar ocho y siete entradas, respectivamente.

Mientras que la joven promesa venezolana, el relevista Bruce Rondón hizo su debut en las grandes ligas al salir en el octavo episodio y ser castigado con tres imparables y una carrera limpia que fue la del empate de los Reales (3-3).

Rondón realizó 19 lanzamientos y 12 fueron colocados en la zona del "strike".

Velander se retiró lesionado del montículo al sufrir lo que el equipo definió como un corte en el dedo pulgar de la mano derecha, y su condición será establecida a diario por los médicos del equipo.

El abridor estelar de los Tigres, el mejor pagado en la historia del béisbol de las Grandes Ligas, dejó el montículo con la ventaja de 3-2 en el marcador después de espaciar ocho imparables y dos carreras, una fue limpia.

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