Puerto Rico: Una sede artística

Heineken JazzFest

"Un evento del que podríamos ser sede, creo yo, en todas las disciplinas: baile, teatro, canto, cine" - Liza Lugo

- Suministrada

 

“Labor of love” podríamos llamar la mayoría de los eventos artísticos en Puerto Rico. Los festivales de cine, teatro y baile son los que menos contribuciones económicas tienen.

Me pregunto ¿por qué no pueden ser considerados como una oportunidad de negocio, de desarrollo de un turismo de entretenimiento y de paso genera empleos y sirve de plataforma de intercambio y exportación para los nuestros?

A excepción del Festival Casals, que se ha sostenido contra viento y marea y que cuenta con una asignación de fondos que disminuye, hay un festival que ha logrado bastante en ese aspecto.

Aunque con el respaldo institucional de una ENORME marca, el Puerto Rico Heineken Jazzfest ha crecido, se ha solidificado y como el Casals, es de talla internacional. En el caso del Jazzfest, ya tiene 24 ediciones. No ha sufrido grandes cambios de concepto. Han cambiado de lugar, esta vez estará en el Anfiteatro Tito Puente, que en mi opinión es el espacio ideal.

Por primera vez Joey Salas no será el maestro de ceremonias. En esta ocasión será un aficionado del jazz el que se integra al equipo y se convierte en su voz, Braulio Castillo, hijo.

El Jazzfest ha utilizado su constancia a su favor dándole una credibilidad tanto a los amantes del género, como a los que lo descubren, al local y a los muchos que viajan a la isla desde Estados Unidos y otros países para disfrutar de 4 días de música con la tranquilidad de que se trata de una institución solida, de más de dos décadas.

El programa del fest incluye siempre una variedad extensa de artistas de diferentes vertientes del jazz. El pianista venezolano Luis Perdomo con su cuarteto, nuestros Jerry Medina y la Banda y el quinteto de Sammy Morales, Gabriel Vicens, Eddie Gomez, los estadounidenses Terri Lyne Carrington y Branford Marsalis, los cubanos Pedrito Martinez e Ignacio Berroa, el Gitano español Tomatito, el colombiano Edmar Castaneda, Puerto Rico en Berklee… ahí está el programa que se dedica a un orgullo nuestro, Jorge Laboy… un artista que se ha mantenido en evolución constante, con propuestas propias, pero con un compromiso con una enorme cantidad de géneros musicales que lo mismo dirige, que acompaña. Un maestro cuyo desarrollo se merece esta dedicatoria.

Este festival tiene conocedores, amigos que se han desarrollado, músicos que regresan participando en grupos de otros, o como directores de sus propias agrupaciones, locales e internacionales… un evento del que podríamos ser sede, creo yo, en todas las disciplinas: baile, teatro, canto, cine…