Herbert Cruz y el contacto visual de Eliezer

Eliezer Ramos y Elieser Chamo

Eliezer Ramos y Elieser Chamo

En realidad me encantó el personaje, pero les comento que Herbert estudió bien mi trabajo en las mañanas, al grado de resaltar una costumbre que no me había dado cuenta que tenía. 

Univision Puerto Rico

Herbert Cruz y el contacto visual de Eliezer 

 

Hace unos días me senté en el sofá de mi sala y comencé a ver el programa "Noche [i]Legal" de Univisión Puerto Rico.  Les confieso que lo hice con el propósito de ver la parodia de mi trabajo que realiza mi amigo Herbert Cruz y que tanto me han comentado en la calle.

Tengo que decirles que me encantó, lo único que les crítico es que mis orejas están muy grandes y me ponen todo desaliñado, cuando paso tanto tiempo a las 4 de la madrugada intentando ponerme la ropa más adecuada y combinada posible (digo esto porque estar a esa hora vistiéndose y con el sueño que se le pega a uno, pudiera llegar al canal con una media o zapato de un color y el otro de distinto color).  En realidad me encantó el personaje, pero les comento que Herbert estudió bien mi trabajo en las mañanas, al grado de resaltar una costumbre que no me había dado cuenta que tenía.  Me dio risa el que haya resaltado para parodiar, el hecho que cuando realizo una entrevista, miro para muchos lugares y no siempre mantengo fija la mirada hacia mi entrevistado.  Les digo que no me percataba que tenía esa, digamos "manía", y que en ocasiones lo hago muy fuerte al entrevistar.  

Ahora bien, ¿seré yo parte de ese grupo creciente de personas que cuando tienen una conversación con alguien de repente los ojos de esa persona descienden a su teléfono o se mueven para ver a otra persona?

Sin qué nos demos cuenta esa costumbre sucede más que nunca y lo increíbles es que no es sólo en conversaciones, pasa en reuniones, en la mesa, en fiestas de esas que llamamos "íntima".  Lo cierto es que este tipo de, digamos conducta, hace parecer que las personas no tienen respeto y poco nivel atención.  Pareciera ser un problema de declive visual que va en aumento.

Hay estudios que muestran que la merma de contacto visual ha ido aumentando en tiempos recientes.  A manera de ejemplo, los adultos hacen contacto visual entre 30% y 60% del tiempo que dura una conversación normal.  Pero de igual forma afirman que la gente debería hacer contacto visual entre 60% y 70% del tiempo para crear una sensación de conexión emocional.

Pero si hay algo que me irrite más es el uso de smartphones (celulares)  mientras uno habla o interactúa.  Cuando se sostiene una conversación y tu interlocutor mira su "maldito" celular, textea y hasta lo contesta en medio de la conversación, eso sin duda raya en lo absurdo.  Este tipo de costumbre es más común entre los veinteañeros, pero también lo usan muchas personas para dar la impresión de ser efectivos en sus trabajos y ser los más ocupados e imprescindibles.  Más sin embargo, hacer este tipo de acción se percibe como "falso". 

También están los que mientras conversan, están mirando que sucede en Facebook, cual es la última actividad, de que se están perdiendo o cual es el último status de cualquier persona que es su amigo.   

El contacto visual es cada vez menos y ocurre en mayor medida en los centros de trabajo, obviamente las computadoras han logrado que muchos trabajos se hagan desde la casa o se utilicen mecanismos a distancia para realizar tareas.  Pero lo insólito y a mí me ha sucedido, es que me han regañado en el canal o se me ha llamado la atención, por computadora, y la persona que lo ha hecho esta a pasos de mi escritorio.  Créanme que nunca lo he comprendido y de igual forma pienso que jamás lo comprenderé.  

Además eso es desconocimiento básico de destrezas de comunicación efectiva, de liderazgo y sana administración corporativa.  El contacto visual puede ser una herramienta para influenciar a otros.  Mirar a un compañero de trabajo mientras uno habla transmite confianza y respeto.  Un prolongado contacto visual durante un debate o un desacuerdo puede manifestar que uno mantiene su postura firme.  

También indica su lugar: la gente con estatus alto tiende a mirar por más tiempo a la gente con la que está conversando, comparado con otros.  En la oficina, si la gente no hace contacto visual por descuido o falta de respeto, revela mucho.  Si tu jefe o superior revisa su teléfono tan seguido durante una reunión, es equivalente a estar ausente durante la mitad de la misma, el empleado recibe el mensaje de que no es tan importante y normalmente lo resiente y hasta pueden pensar que porque debo tenerle atención si estoy igual de ocupado que el.  

Mantener el contacto visual funciona de manera óptima por 7 a 10 segundos en una conversación de dos personas, y de 3 a 5 segundos en un grupo.  Desviar la mirada demasiado rápido, o evitar el contacto visual por completo, es a menudo calificado de "no confiable, sin conocimientos y nervioso.  Alguien que habla a un grupo necesita mirar a varios de los interlocutores para que nadie se sienta olvidado o privilegiado.  

Demasiado contacto visual también puede causar problemas.  En el trabajo, mantener el contacto visual por más de 10 segundos puede parecer agresivo, vacío o inauténtico.  En el contexto social, podría ser considerado como si tuviera interés romántico, o simplemente raro.

¿En qué momento simplemente mirar se convirtió tan complicado?  No sé.

Ahora viene mi confesión:

 

"Querido Herbert, has hecho que la gente se ría de una debilidad que tengo y es que si me pasa una mosca por el frente me distraigo.  Al entrevistar, necesito concentración y para no estar pendiente a que si la persona se maquillo mal, no se lavó la boca hoy, tiene el pelo desarreglado, o si por el contrario es  muy bella o fea, prefiero mirar a otro lado y mantener mi concentración en lo que dice para poder continuar efectivamente mi entrevista.  Me has hecho reír y te felicito por la excelente labor que haces y te deseo el mayor de los éxitos Hermano mío".

 

Eliezer Ramos Navarro

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